¿Cómo empecé el negocio de mantenimiento?
Lo bueno y lo malo

Después de 15 años de trabajar en proyectos de construcción de casas y diversas obras civiles, fue en el año 2014 que descubrí a fondo el mundo del mantenimiento y la forma en cómo se venía realizando tradicionalmente.

Ví el potencial que tenía de generar flujo de efectivo de forma diaria, a diferencia del ramo de la construcción donde en ocasiones tardaba hasta meses en cerrar el contrato de alguna obra o recibir un pago, ya que en el ramo de la construcción los montos siempre son altos.  Por lo que empecé a realizar trabajos de mantenimiento, buscando la forma de hacerlo con procesos estandarizados para que funcionara como un negocio alterno sin que me quitara mucho de mi tiempo haciendo construcciones o proyectos inmobiliarios. Busqué a los mejores diseñadores de marca y encontré un despacho que me ayudó a construir el branding, registré la marca, después comencé a trabajar con abogados a realizar todo el marco jurídico desde realizar contratos, términos y condiciones, avisos de privacidad, convenios, etc. Cabe mencionar que desde el inicio tuvimos una excelente respuesta del mercado por la imagen que representábamos y por cumplir nuestras promesas de marca, teniendo un flujo constante de servicios que nos llevó a la necesidad de tener que controlarlos por medio de software. Entonces busqué especialistas en TI que nos ayudarán a desarrollar un sistema completo que nos llevara de la mano desde la solicitud del servicio, para después convertirlo en cotización, para después convertirlo en factura y llevar el control de pagos y cobros.  Así que empezamos a desarrollar el software que nos ayudaría a llevar el control de tantos servicios pequeños, medianos y grandes e ir haciendo una extensa base de datos de productos y servicios.  A la par nos fue indispensable buscar firmas de consultoría serias y formales que nos ayudaran a establecer procesos estandarizados, así que buscamos a la consultora FEHER & FEHER

Después de varios años, en los que desarrollamos todo tipo de manuales, contratos, sistemas, imagen, procesos, capacitación, etc., fue una serie de prueba y error en cada búsqueda por hacer mejor nuestro trabajo, diseñábamos estrategias de marketing, algunas funcionaban, otras no, diseñábamos un nuevo puesto, a veces funcionaba, otras no, diseñábamos nuevos procesos y algunas veces funcionaban, pero otras no. 

Fue hasta el sexto de año de desarrollo, investigaciones, mucho trabajo y estudio de las mejores maneras en lograr la diferencia para "ser un modelo de negocio y no sólo un negocio", es decir, que realmente funcionara sin que mi figura como propietario del negocio fuera indispensable. Para ello, debían lograrse las ventas de forma más sistemática, las rutinas diarias debían ser ya predefinidas y los colaboradores ya debían saber lo que se debe hacer en los diferentes casos. 

En 2017 desarrollé el "Modelo de franquicia 911 mantenimiento" pero fue hasta el año 2020 que decidimos ponerlo en marcha y ofrecerlo, porque necesitaba estar seguro que habría una alta posibilidad de que cualquier persona pudiera operar una unidad sin problema.

Sin duda, el desarrollo de un negocio nunca termina, los manuales siguen actualizándose, así como el software y nuestras ofertas diferenciadas, pero es un logro llegar a este momento, en que el negocio funciona como esperaba y lo principal es que logramos solucionar un problema muy común que es proveer a la sociedad de técnicos confiables y capacitados para solucionar desperfectos que surgen día a día en nuestros hogares y negocios.


 

Imprevistos y caprichos al remodelar
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